
mauna [ del sánscrito मौनम् ]
ir más allá del espacio mental,
ir a la raíz de lo que ya somos,
el gran silencio.
Te doy la bienvenida a Mauna.
Mauna significa silencio. No el silencio como ausencia, sino como territorio, como el fondo quieto que siempre ha estado aquí, debajo del ruido, debajo del pensamiento, debajo de todo lo que creemos ser.



Este es un espacio íntimo que nació de una intención clara: acercarte al silencio y a la ausencia de estímulos, para que puedas descansar de verdad. No solo el cuerpo, sino también la mente que incesantemente busca, compara, recuerda y planea.
A través de la oscuridad y el silencio, algo antiguo se recuerda. Una sensación de seguridad que no depende de nada externo, quizás la misma que experimentaste antes de nacer, cuando no había nada que resolver.
La rutina, muchas veces, nos aleja de ese centro. Nos mantiene ocupados en la superficie, lejos de la presencia, lejos de lo que somos en el fondo. Mauna es un refugio frente a eso: un lugar donde la vida se desacelera lo suficiente para que puedas observar, sentir y simplemente ser.
Hay momentos en que algo en ti pide parar.
No solo descansar, parar de verdad.
Sentir que el cuerpo afloja, que la mente suelta.
Volver a ti, no como obligación, sino como regreso.
Mauna no es una clase más en tu semana.
Es un espacio donde las experiencias (el movimiento, la respiración, el silencio) tienen un propósito claro: llevarte hacia adentro, a lo que ya eres
cuando todo se aquieta.
No importa si llevas años en una practica o si es la primera vez que
buscas algo así. Una sesión puede ser el inicio. O puede ser el camino.
«Estar vacío, completamente vacío,
no es nada a lo que hayas de temer.
Es absolutamente imprescindible que
la mente esté desocupada,
que no se le imponga nada, que esté vacía,
porque solo entonces podrá
trasladarse a profundidades desconocidas»
J. Krishnamurti
TESTIMONIOS
Podria definir los espacios sostenidos por Zamira como la mezcla perfecta entre la magia y lo terrenal. Su guía amorosa, respetuosa y con la distancia necesaria permiten explorar de forma individual cada proceso, con la seguridad de estar sostenido por su conocimiento y su cuidado.
Todos los encuentros en los que he tenido la oportunidad de compartir con Zami han sido reveladores, místicos, profundos, amorosos, y luego guiados y acompañados alrededor de explicaciones honestas, amables, y certeras.
La entrega con la que comparte su sabiduría es totalmente abierta y la serenidad de su ser siempre hacen que su acompañamiento se sienta seguro, cómodo, amable y lejos de cualquier juicio. Creo firmemente en que todo en la Vida pasa cuando tienen que pasar y conocer a Zami y hacer parte de sus encuentros ha sido, definitivamente, un antes y un después en mi vida.
ELIANA
En Zamira y su compañía siempre he encontrado la sabiduría del precisar mis interrogantes y seguir mi camino desde la integralidad de la mente, el cuerpo, el corazón y el espíritu. En sus palabras siempre he encontrado maneras para adentrarme compasiva y asertivamente en mí, en los tránsitos que he recorrido a lo largo de estos años.
Agradezco infinitamente su estar en mis diferentes procesos, desde un lugar de observación y comunicación directa, honesta, sencilla. Siempre he sentido que su mirada y su experiencia ha sido pertinente para que yo mismo enfoque mi energía y mi camino en procesos interiores.Su guía, acompañamiento y amistad, son un regalo de vida que agradezco y que sigo teniendo presente en mí, para vivir desde la autenticidad de mi ser interior, desde la confianza y amor.
MARCELO
Desde el primer día que inicie mi proceso con Zamira sentí una cercanía y una muy linda confianza recíproca.
Creo que algo que también me ha acompañado desde entonces y que Zamira lo suele decir y yo lo interpreto así es que en muchas cosas importantes de la vida hay un llamado implícito y anterior y si uno lo escucha, debe confiar y seguirlo.
Espero poder seguir participando de sus múltiples espacios y seguir reafirmando en cada uno de ellos que en el silencio y la introspección es donde más me he conocido.
ANDREI
Con Zamira he encontrado como se honra el Yoga como una filosofía práctica, lo cual ha sido transformador para mi vida. He aprendido con su guía en las diferentes prácticas, no solamente la disciplina de mover el cuerpo, sino también a percibir la vida con mayor claridad y calma.
He adquirido herramientas para gestionar mi realidad diaria con sosiego y a valorar mi mente y mi cuerpo aprendiendo a cuidarlo con propósito.
En cada espacio que he compartido con la dirección de Zamira, he aprendido como la filosofía Yoga se vive.
FLOR
Tuve la oportunidad de tomar con Zamira dos cursos de yoga, varias prácticas de meditación y también algunas sesiones personales.
Zamira siempre tiene la palabra perfecta y el conocimiento necesario para guiar y orientar a sus alumnos con gran sensibilidad.
Es una persona amorosa y empática, con una profunda sabiduría en las prácticas de yoga y en los procesos de meditación. Ha sido una experiencia muy valiosa aprender con ella y espero poder continuar haciéndolo.
DIANA
Hace unos años me aventuré a tomar una clase de yoga casi sin imaginar cuánto transformaría mi vida. Esa clase la compartió Zamira, a quien le tengo un profundo agradecimiento por el acompañamiento, el soporte y el sustento en este caminar.
Todo lo que me ha compartido y las charlas que hemos tenido me han ayudado a crear una comprensión más profunda de la calma, la presencia y la conexión con lo esencial. De alguna forma u otra me ayudó a reconocer la impermanencia de las cosas: a aceptar los cambios de la vida con más apertura, a soltar con gratitud lo que ya cumplió su ciclo y a valorar con más conciencia cada instante presente.
ESTEBAN
He entregado mi vida al estudio del Ser.
No como carrera, sino como dirección.
Todo lo que traigo a Mauna:
las prácticas, el acompañamiento,
los retiros, nace de esa misma búsqueda.

PREGUNTAS FRECUENTES
No necesitas saberlo de antemano. Antes de cada sesión tenemos un espacio breve de conversación donde me cuentas cómo estás y qué necesitas. A partir de ahí, elegimos juntos la práctica que más te sirva en ese momento.
No. Mauna está abierto a cualquier persona, independientemente de su recorrido. Las sesiones son guiadas, adaptadas a tu ritmo y diseñadas para que puedas entregarte a la experiencia sin necesidad de saber nada antes.
Todas las sesiones en Mauna son individuales. Este es un espacio íntimo y personalizado, diseñado para que el acompañamiento sea completamente tuyo. No hay grupos, no hay clases abiertas. Solo tú y la práctica.
Cada experiencia es diferente y se vive de manera única en cada persona. Algunos sienten una calma profunda, otros mayor claridad, otros simplemente un descanso que hacía tiempo no sentían. Lo que sí suele ocurrir es que algo se asienta, algo se suelta, algo regresa a su lugar.
Claro! Mauna nació para eso, para ser un refugio en medio del ruido, un lugar donde el cuerpo y la mente puedan finalmente soltar.